Donde empezar, para explicar lo que me encantó mi tiempo en Rainbow Place. El lugar es espectacular, las vistas del hermoso lago. Es un pequeño "heaven" que Raquel creó. Ella puso mucho amor en todo lo que estableció. Para mí, el alojamiento fue muy comodo, era una experiencia de mucha calidad. Tuve mucho espacio y todo lo que necesité, en el baño y en la cocina privada. Lo mejor fue que Raquel me ofreció una experiencia super personalizada. Antes de mi llegada, ella me asistió en muchas cosas de mi viaje en Costa Rica, mi llegada y salida de su hogar. Ella siempre contestó con mucho detalle, más allá de lo que pedí. Ella tuvo mucha curiosidad sobre mis intereses, la comida que me gusta, y lo que es importante para mí. Me encantan las experiencias locales, profundas y alternativas, y ella me armó un muy lindo programa, visitamos muchos lugares que no suelen ver los turistas. La comida fue sana y nutritiva, preparado con mucho amor, fue deliciosa. Ella hace desayunos de mucha abundancia, me llevé varias recetas a Dinamarca. Me llevó a lugares naturales preciosos, y me hizo conocer a mucha gente y la comida local. Ella sabe muchísimo sobre Costa Rica y su cultura. Es impresionante su conocimiento holístico, sobre terapias, nutrición, sanación y yoga. Su enseñanza fue fácil de seguir y con mucha consideración por mis necesidades. Vale mucho la pena pasar los días con Raquel, y tiene un valor muy alto haberla conocido. Es una persona sumamente agradable. Mil gracias!